Perspectiva teórica

La Tecnología Educativa no  es nueva en el aula. Muchos son los ejemplos: basta con citar los medios de comunicación masiva,  que entre la década de los 30 y 80 penetraron en el aula, con sus detractores y seguidores. Programas de radio, televisión, artículos de prensa escrita se emplearon como herramientas para estudiar diversos objetivos y contenidos. Más recientemente las TIC.  Es necesario, para cada una de estas herramientas, realizar modificaciones y trabajar no solo en los estudiantes sino también en los docentes. Debemos tener claro que cualquier tecnología educativa que se emplee por sí sola no va a alcanzar los resultados, la mediación es indispensable.
El diccionario de la Real Academia Española (2010) define Tecnología como: “Conjunto de teorías y de técnicas que permiten el aprovechamiento práctico del conocimiento científico”. Es todo aquello que tengo a mi disposición gracias a la ciencia. En el caso de Tecnología Educativa son todas aquellas teorías y técnicas que puedo utilizar en el aula y me permiten alcanzar el conocimiento científico.
Entre estas tecnologías están las herramientas multimediales, es decir video, audio, texto, imagen que puedo emplear en el aula como apoyo didáctico. Estos elementos resultan atractivos para los estudiantes pues están acostumbrados a leer en la Red este tipo de mensajes. Sus mentes son hipertextuales. Esto hace que, en nuestro caso, los textos literarios sean más cercanos. Como lo señala Prensky (2009) los estudiantes actuales son “homo sapiens digital, entonces, tiende a dos aspectos claves: él o ella que acepta la mejora digital como parte integrante del hecho de la existencia humana, y él o ella es sabía digitalmente tanto en la forma en que accede y mejore las herramientas tecnológicas a fin de complementar sus capacidades innatas y en la forma en que utilizan dichas herramientas para mejorar las tomas de decisiones (p.5)
La literatura que los estudiantes de la educación secundaria costarricense deberían leer son textos considerados clásicos y significativos por parte de los estudiosos. Al referirnos a la literatura, texto o texto literario hacemos referencia a historias de ficción, de diversos géneros (novela, poesía, cuento, ensayo ) y movimientos literarios (Renacimiento) Es una lista sugerida de texto con una determinada dosificación para que los jóvenes, guiados por su profesor de Español, lean y analicen un número mínimo de textos para que logren apreciar el valor y la importancia del texto literario. Gracias a ellos, pueden conocer otras realidad, otras visiones de mundo e incluso sentirse identificados con lo que ahí se narra.
En ese sentido cada vez que hablamos de jóvenes y estudiantes nos referimos a muchachos entre los 16 y 17 años (por el grupo etario en el que les corresponde estar en décimo año) nativos digitales, es decir que nacieron y crecieron con Internet, que desarrollaron las destrezas de navegar, interactuar con sus amigos de manera digital, que conocen el mundo a través de la computadora, que manejan otro concepto del tiempo (virtual) y que la mayor parte de su conocimiento lo adquieren a través de la Web.  Además están acostumbrados a utilizar instrumentos como teléfonos celulares, ipod, videojuegos, para citar algunos. Y no solo emplearlos sino a interactuar con sus pares (y en ocasiones con adultos, sus padres) por medio de ellos.
Estos jóvenes asisten a colegios públicos (académicos y técnicos) y forman parte de los elementos  que compone el proceso enseñanza-aprendizaje: docente, discente (alumno), contenido, contexto de aprendizaje y estrategias didácticas o método
“Las estrategias de aprendizaje consisten en un procedimiento o conjunto de pasos o habilidades que un estudiante adquiere y emplea de forma intencional como instrumento flexible para aprender significativamente y solucionar problemas y demandas académicas… las estrategias de enseñanza son todas aquellas ayudas planteadas por el docente, que se proporcionan al estudiante para facilitar un procedimiento más profundo de la información:” (Delgado y Solano, 2009, p. 5)
Estas estrategias hay que modificar y proponer, cuando de textos literarios se trata un ambiente más interactivo, más visual, más vivencial, en síntesis, multimedial.
Para ello, la incorporación de elementos de la web 2.0 resulta fundamental. “…la web 2.0 se orienta más a facilitar una mayor interacción entre los usuarios, quienes pueden expresarse, opinar, buscar y recibir información de interés, compartir contenidos, así como colaborar en la creación de nuevo conocimiento, en fin, generan colaboración en línea”. (Solano, 2010, p.3) La interacción y sobre todo la producción de los usuarios son prioritarios. Los estudiantes necesariamente tienen que ser activos, dinámicos, que expresen sus opiniones, como indica Díaz Noci (2009) que exista una verdadera integración de los lenguajes.

Darle énfasis a la alfabetización digital, que permite el desarrollo de personas más creativas: “…el conocimiento por sí mismo no es suficiente. En el rápido y cambiante mundo de hoy, es necesario estar continuamente ofreciendo soluciones creativas a problemas inesperados. El éxito se basa no solamente en lo que sabes o en cuánto sabes, sino más bien en tu habilidad para pensar y actuar creativamente”. (Resnick, 2008, p. 2)

El rol del maestro también es un aspecto que debe dar un giro. Ya no es aquel, como lo indica Cabero (1995) que tiene el poder absoluto del conocimiento, en una relación vertical. Ahora existen múltiples maneras para poder llegar al aprendizaje y el docente es solo un mediador. No es que va a desaparecer, jamás, es simplemente un cambio en su papel. Incluso en la disposición de las aulas, en ellas debe haber elementos tales como computadora, pantalla, dvd, entre otros y que no nos extrañe que estén ahí, estos artefactos deben ser como la pizarra y los pupitres: partes integrales del salón de clase.